Las grasas en la dieta
Las grasas o lípidos están formados por ácidos grasos y estos se dividen en: saturados, poliinsaturados y monoinsaturados. La recomendación para una dieta correcta es consumir entre el 20 y 25% de las calorías de la dieta en forma de grasas. Del aporte calórico total se debe consumir aproximadamente, el 10 a 15% de grasa monoinsaturada, el 8 a 10% de saturada y el 8 a 10% de poliinsaturada.
Los ácidos grasos saturados, en general, se encuentran en alimentos de origen animal, y en el aceite de coco y palma. Estas son importantes pero se requieren en poca cantidad ya que se han relacionado con colesterol sanguíneo elevado, infartos, aterosclerosis y trombosis. Son generalmente sólidos a temperatura ambiente, no así los aceites, y químicamente se caracterizan por no tener dobles ligaduras en sus cadenas de carbono, de ahí su nombre de saturados.
Los ácidos grasos insaturados se dividen en monoinsaturados y poliinsaturados. Los primeros tienen una doble ligadura en su cadena y los segundos tienen múltiples dobles ligaduras. Estas ligaduras están relacionadas con la salud cardiovascular. Ejemplos de grasa monoinsaturada es el aceite de oliva, canola, girasol y cártamo. Las grasas poliinsaturadas están en los aceites vegetales y el aguacate pero aquellos ricos en AG omega 3 son el de linaza, soya y nuez.
La familia de los AG omega 3 se debe obtener de la dieta, en concreto, de las grasas vegetales, ya que nuestro organismo no los puede producir. También se les conoce como ácidos de cadena corta como el alfa-linolénico y ácidos de cadena larga como el EPA, DPA, DHA*. Además de ser muy importantes para la salud del corazón, forman parte de las membranas celulares, intervienen en la regulación de muchos procesos corporales y en la coagulación de la sangre.
Enlace de ácidos grasos saturados – CH – CHC-
Enlace de ácidos grasos monoinsaturados – CH – CH = CH –
Enlace de ácidos grasos poliinsaturados - CH CH = CH – CH = CH –