El atún constituye un recurso marino alimenticio muy importante
Los atunes, en enormes cardúmenes, recorren grandes distancias en sus migraciones. Estas enormes agrupaciones pueden representar una pesca de hasta 100 toneladas. En un día pueden recorrer entre 14 y 50 kilómetros. Según los biólogos marinos en estas migraciones hay dos etapas, la de reproducción y la de alimentación. Estas migraciones son objeto de estudios oceanográficos y biológicos con fines de conservación así como de captura. En la búsqueda de alimentos pueden coincidir con otras especies como los tiburones, delfines, aves y ballenas. Las aves al igual que los atunes buscan peces pequeños que nadan en la superficie y esta es una señal de presencia de atunes para los barcos pesqueros.
En el vasto océano, el atún habita distintas regiones. El atún aleta amarilla se encuentra en el Océano Pacífico, en su región oriental tropical, del que se han llegado a capturar más de 300 mil toneladas. Recientemente se descubrió en la zona occidental del Océano Pacífico una gran concentración de este atún, entre las Islas Filipinas, Marianas, de Pascua, Norfolk y Salomón; destacando las aguas que rodean a la pequeña isla de Samoa, en donde se han descubierto grandes existencias de túnidos, formadas por barrilete, aleta amarilla, patudo y albacora. En el Atlántico tropical y subtropical abundan las distintas especies de túnidos como el aleta amarilla, el aleta azul, el aleta negra, el bonito, la albacora y el patudo; se considera que muchas de ellas derivan y tienen sus zonas de crianza en el Golfo de México y las islas del Caribe.
La pesquería de los atunes es una de las mayores y más importantes, ejercida en los mares tropicales y subtropicales. La captura se programa tomando en cuenta sus hábitos alimentarios y sus migraciones y asociaciones. Las pesquerías más antiguas y conocidas son las del Mediterráneo y Japón. En la actualidad se pescan 12 especies de atunes principalmente en el Pacífico oriental, llegando la producción total en 1986, según la FAO, a 3 418 450 toneladas. En México la pesca del atún aleta amarilla ha
Los atunes, en enormes cardúmenes, recorren grandes distancias en sus migraciones. Estas enormes agrupaciones pueden representar una pesca de hasta 100 toneladas. En un día pueden recorrer entre 14 y 50 kilómetros. Según los biólogos marinos en estas migraciones hay dos etapas, la de reproducción y la de alimentación. Estas migraciones son objeto de estudios oceanográficos y biológicos con fines de conservación así como de captura. En la búsqueda de alimentos pueden coincidir con otras especies como los tiburones, delfines, aves y ballenas. Las aves al igual que los atunes buscan peces pequeños que nadan en la superficie y esta es una señal de presencia de atunes para los barcos pesqueros.
En el vasto océano, el atún habita distintas regiones. El atún aleta amarilla se encuentra en el Océano Pacífico, en su región oriental tropical, del que se han llegado a capturar más de 300 mil toneladas. Recientemente se descubrió en la zona occidental del Océano Pacífico una gran concentración de este atún, entre las Islas Filipinas, Marianas, de Pascua, Norfolk y Salomón; destacando las aguas que rodean a la pequeña isla de Samoa, en donde se han descubierto grandes existencias de túnidos, formadas por barrilete, aleta amarilla, patudo y albacora. En el Atlántico tropical y subtropical abundan las distintas especies de túnidos como el aleta amarilla, el aleta azul, el aleta negra, el bonito, la albacora y el patudo; se considera que muchas de ellas derivan y tienen sus zonas de crianza en el Golfo de México y las islas del Caribe.
La pesquería de los atunes es una de las mayores y más importantes, ejercida en los mares tropicales y subtropicales. La captura se programa tomando en cuenta sus hábitos alimentarios y sus migraciones y asociaciones. Las pesquerías más antiguas y conocidas son las del Mediterráneo y Japón. En la actualidad se pescan 12 especies de atunes principalmente en el Pacífico oriental, llegando la producción total en 1986, según la FAO, a 3 418 450 toneladas. En México la pesca del atún aleta amarilla ha alcanzando un máximo histórico de 1,936 toneladas capturadas en 1999.
Los atunes se asocian con los delfines en la búsqueda de alimento de tal suerte que al momento de ser atrapados en las enormes redes, quedan atrapados, a su vez, los delfines. Esto ha causado gran polémica entre científicos y conservacionistas, debido a la muerte innecesaria de estos mamíferos, ya sea por asfixia o por los golpes o por sufrimiento. Con base en esto se han implementado ciertas modificaciones en las redes de cerco de los barcos atuneros con el objetivo de que se facilite el escape de los delfines que quedan atrapados.
En esta figura pueden apreciarse diferentes tipos de atunes y especies similares de la familia de los Escómbridos, y sus dimensiones.