La adolescencia, una etapa de muchos cambios
La adolescencia es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, es un período de transición que presenta características particulares tanto fisiológicas como emocionales. Esta evolución provoca crisis, los adolescentes se encuentran en la búsqueda de su propia identidad, en configuración de su personalidad, así como en la dura tarea de volverse adultos. En ocasiones, la familia o el adolescente se verán desbordados, precisando de ayuda externa a la familia.
La preocupación de los padres suele asociarse con los períodos de incertidumbre, confusión e infelicidad experimentados por los adolescentes; aunque la mayoría de ellos no desarrolle problemas graves, los que sí lo hagan sufrirán pérdidas significativas, llevándolos a la depresión, las adicciones o, incluso, el suicidio.
La mayoría de las dificultades en la adolescencia se deben vigilar, para superarlas. Aunque algunos padres sientan que han fallado, lo importante es que sean conscientes del papel crucial que juegan en la vida de sus hijos.
La adolescencia en los hombres ocurre entre los 9 y los 13 años, cuando se da el crecimiento testicular; en las mujeres entre los 7 y los 12 años, con el primer brote del botón mamario.
Cambios fisiológicos de la adolescencia
Peso y talla
Durante el primer año de vida y durante la adolescencia se presentan los cambios más significativos de peso y talla del ciclo de vida; no obstante, en la adolescencia es mayor, puesto que el desarrollo físico está ligado al desarrollo sexual.
Un adolescente gana aproximadamente el 20% de la talla que va a tener como adulto y el 50% del peso. Si un adulto mide 1.80 quiere decir que ganó 36 cms en la adolescencia. La evolución del peso y la talla durante esta etapa dependen mucho del niño o niña, por lo que es difícil estandarizar. Cuando se tiene que evaluar la relación peso / talla, se suelen utilizar tablas, en las que se establece el peso real así como el más adecuado para su edad.
Distribución de la grasa corporal
En este aspecto es muy notable la diferencia entre niños y niñas debido a la distribución desigual de la masa magra (músculo) y la masa grasa, así como al diferente desarrollo de la masa ósea. Los niños tienden a ganar más peso, correspondiente tanto al aumento de masa muscular como a la ósea, por lo que el periodo de crecimiento general se incrementa. Por su parte las niñas ganan más masa grasa, el crecimiento de la masa ósea es menor y el periodo de crecimiento también. La menstruación ocurre alrededor de un año después del período de mayor crecimiento, desacelerándolo. Esto condiciona la alimentación. Los requerimientos nutricionales son diferentes según el tipo de tejido que se desarrolle: no se necesitan la misma cantidad de energía ni de proteínas para formar un kilo de masa muscular que de grasa, también es diferente la cantidad de vitaminas y minerales que requiere la masa ósea.