La importancia de la buena alimentación en la adolescencia
La adolescencia es una etapa de la vida marcada por importantes cambios emocionales, sociales y fisiológicos. Sobre estos últimos, la alimentación cobra una especial importancia debido a que los requerimientos nutricionales, para hacer frente a dichos cambios, son muy elevados. Es necesario asegurar un adecuado aporte de energía y nutrimentos, para evitar posibles deficiencias alimentarias que ocasionen trastornos en la salud.
En la alimentación del adolescente se deben elegir bien los alimentos que garanticen una dieta saludable que cubra los requerimientos nutrimentales y sea equilibrada. Es necesario organizar las comidas a lo largo del día, así como conocer las situaciones que puedan modificar su dieta como la actividad física extra, su conducta alimentaria, la inapetencia, la pereza, y las enfermedades agudas o crónicas, etc.
La adolescencia es una etapa difícil, por cuanto supone la transición del niño al adulto. En este periodo, la nutrición adecuada entraña también dificultades por el deseo de independencia y la influencia de patrones sociales, que puede llevar al adolescente a evitar las comidas familiares, sustituyéndolas por otras rápidas fuera del hogar. Además de esto, se ve expuesto al consumo de bebidas alcohólicas que debilitan su dieta; conviene que, tanto padres e hijos, se documenten al respecto. Por otro lado, el adolescente comienza a preocuparse por su imagen corporal: puede modificar su dieta, con la finalidad de acercarse a un patrón idealizado de la belleza, que puede dar lugar a serios trastornos alimenticios como la anorexia o la bulimia. Es importante hablar con él para que comprenda que una alimentación sana, invariablemente, lo llevará a desarrollar una belleza acorde a su propia naturaleza.