Desarrollo neurológico del bebé

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tt0238625Existen una serie de cambios en el bebé que indican que está listo para recibir alimentos diferentes a la leche y consideraremos los más importantes desde el punto de vista del desarrollo neurológico del bebé.

  • El reflejo de protrusión mediante el cual el lactante empuja hacia afuera todo alimento semisólido, desaparece alrededor de las 12 semanas, lo que ayuda a que el bebé pueda tragar sin dificultad.
  • Los reflejos de succión y deglución están presentes en el feto a partir de las 18-20 semanas de gestación. Al nacer sigue presente pero se adecúa hacia los cuatro meses a la deglución de alimentos de mayor consistencia que la leche.
  • El reflejo de succión hace factible amamantarlo. Antes de los cuatro meses succionan la cuchara cuando la tienen en la boca.
  • A partir de los tres meses es capaz de sostener la cabeza cuando se le coloca en posición semisentada, ya puede fijar la mirada lo que permite que siga la cuchara con la vista y participe más activamente en el proceso de la alimentación.
  • Para que los infantes manipulen por sí solos la cuchara, es preciso que aumente la coordinación del niño.
  • Finalmente la edad más adecuada para introducir papillas es el cuarto mes de edad ya que a esa edad logran la coordinación cefálica-oral. A esta edad la mayoría adquiere ya el dominio de la cabeza para llevarla hacia adelante, entreabre los labios o abre la boca para recibir la cuchara y flexiona la punta de la lengua al contacto con el alimento. También se favorece la captación de las sensaciones de temperatura, sabor y consistencia.
  • La incapacidad del pequeño, antes del cuarto mes para expresar que ha saciado su hambre, da lugar a que sea empacado de alimento hasta que su madre lo dispone. El niño a los cinco o seis meses, expresar su deseo de alimento abriendo la boca e inclinándose hacia adelante y cuando ya se encuentra satisfecho se echa hacia atrás y voltea la cabeza de lado.
  • Es muy importante la actitud de la madre en este momento, ya que el bebé percibe su estado de ánimo. La relación que se establece en este momento es importante para la aceptación de alimentos en etapas posteriores y también debe haber disfrute tanto por la madre como por el bebé, evitando los castigos y enojos. Diversos autores piensan que el permitir que el niño regule su ingestión según sus sensaciones de hambre y saciedad, previene en gran medida la obesidad, consecuencia de una alimentación excesiva y forzada basada en la deglución por reflejo y no en las necesidades experimentadas por el lactante.

Desarrollo neuromotor

Edad Comportamiento 0-4 Reflejo búsqueda, succión, deglución, extrusión o protrusión. 4-8 Reflejos más voluntarios. Desaparece el de extrusión, mejora el control de la cabeza, cuello y la posición de sentado.