Y después de la leche materna, la ablactación
Durante la ablactación, la lactancia materna se va disminuyendo gradualmente hasta llegar al año. El patrón de ablactación, depende de los factores fisiológicos y de maduración referente a la digestión en el bebé y de su aceptación de nuevos sabores.
Recomendaciones para la ablactación
- Los lactantes se resisten a los cambios. El aprendizaje de comer exige tiempo y habituación.
- Es necesario adoptar una actitud paciente cada día hasta lograr que el niño se acostumbre a la consistencia y sabor de un alimento nuevo.
- El lactante, al rechazar un alimento simplemente está expresando un desconocimiento del mismo, por esto una vez que una comida le es familiar su aceptación es casi segura.
- Dar un solo alimento por vez durante una semana. Esta precaución permite valorar la aceptación y tolerancia del niño frente a cada alimento nuevo, así como para saber cuál debe ser eliminado. Es importante distinguir la intolerancia que se manifiesta como dolor abdominal o reacciones alérgicas (erupción en la piel, diarrea, o cuadros respiratorios).
- La inadecuada ingesta de energía, proteína, vitaminas o minerales, ya sea en baja cantidad o desequilibrada, debido a ignorancia o desinterés por parte de la madre, repercute en niños con bajo peso o desnutrición. En general, las recomendaciones son parecidas pero puede haber diferencias mínimas en la introducción de nuevos alimentos. A continuación se presenta un patrón tipo. • Inicio al cuarto mes de vida: Dar primero cereales solos como arroz y avena, cereales mixtos solo cuando se han dado por separado.
- Al estar adicionados con hierro se previene la anemia a esta edad.
- Quinto mes: Verduras en puré y papilla y las frutas raspadas con la cucharita. Frutas de suave sabor como plátano, manzana y pera. Recomendable asolear unos minutos al bebé para la fijación del calcio y obtención de vitamina D.
- Sexto mes: Jugos de frutas, iniciar diluyendo con agua en taza entrenadora, poca cantidad.
- Séptimo mes: Carne y pollo cocidos y molidos en puré o papilla.
- Octavo mes: Leguminosas, ofrecer el caldo con la leguminosa colada. Empieza la integración a la dieta familiar.
- Noveno mes: Se le dan probadas de platillos sencillos que la familia come más todos los alimentos anteriores.
- Décimo al doceavo mes: Iniciar la masticación, ofreciendo alimentos finamente picados, galletas, pasta, verdura o fruta en tiritas.
A partir del año, pescado y mariscos, leche de vaca, huevo, cacahuates y miel, para evitar tanto alergias como intolerancias y enfermedades.